lunes, 28 de abril de 2008

LUNES

" El amor no existe,
es una ficción del yo
que solitario camina por los basurales
de la conciencia..."

estos versos que una vez escribí, ilógicamente me sirven para seguir buscando a la mujer que "sepa volar"...

domingo, 27 de abril de 2008

RENÉ MAGRITTE


Cuando observo este cuadro LA INCERTIDUMBRE se apodera de mí. Sería capaz de atravesar el más allá para preguntar a Magritte quién demonios vive en esa casa...NECESITO SABERLO!!!!!!




PROPÓSITO DE ENMIENDA (Tres mil años antes de Cristo)


Recorro tus silencios
mientras se desmorona el Dow Jones
en otra jornada negra
de los mercados financieros.
El frigorífico sigue estropeado
desde el martes.
Y ya no habrá espacio en él
para la verde desolación de las acelgas.

Yo comencé a recorrer tu piel en el año tres mil
antes de Cristo.
Ya por entonces, la crucifixión a tu vientre (era) casi un ejercicio
cotidiano de bricolaje.

Mi frigorífico lleva tres noches soñando lo mismo:
Tu y yo haciendo el amor en el interior de un fiordo.

Tengo que dejar de ver “reality shows”
y prestar mas atención a lo que me rodea.
Interpretar los presagios. Desentrañar
la cotidianeidad.
Por ejemplo, ayer descubrí
una arcadia de sombras felices
debajo de mi sofá…


jueves, 24 de abril de 2008

ROLLING STONES

Me imagino atravesando un desierto que no tenga fin en un cadillac blanco, y de fondo la música de los Stones. Con eso me basta.
("Don´t stop", pocas canciones me ponen de tan buen humor...)

Apología "barata" de Henry Miller




Hace unos cuantos meses, estaba en casa aburrido. Había terminado un libro y no tenía nada que leer. Me puse a rebuscar por las estanterías abarrotadas, buscaba un libro que me sacase del tedio de aquella tarde de invierno. Después de descartar unos cuantos, cayó en mis manos un libro blanco, editado con una austeridad casi monástica pero atractivo a los sentidos, a primera vista ese maldito libro tenía algo que ahora no puedo explicar. “Trópico de Cáncer” de Henry Miller, rezaba el título tembloroso de la portada. Ojeé un par de hojas, no muy seguro de mi decisión, y mientras leía pensaba en que línea cerraría el libro y me olvidaría de él para siempre. Hasta que llegué a una párrafo que decía, y cito textualmente “Entonces ¿esto? Esto no es un libro. Es un libelo, una calumnia, una difamación. No es un libro, en el sentido ordinario de la palabra. No, es un insulto prolongado, un escupitajo en la cara del Arte, una patada en el culo a Dios, al hombre, al destino, al tiempo, al amor, a la belleza,..a lo que os parezca. Voy a cantar para vosotros, desentonando un poco tal vez, pero voy a cantar (…)".
Como comprenderéis ya fue imposible dar marcha atrás, y aquella tarde comencé a devorar aquel libro. Después vendrían abismos, noches mágicas y ebrias de un París insurrecto, bailes en el cráter de un volcán, celos y ternura, piojos, putas desmaquilladas y vagabundos que beben acetileno, historias de amor, sífilis y desórdenes afectivos, hambre y bohemia diseminadas por los Campos Elíseos, y sobre todo una incomparable vampiresa llamada “Arte”, acechando en cualquier esquina, esperando sin la única prisa del amanecer a que mi yugular se volviese loca de belleza…

lunes, 21 de abril de 2008

SOBRAN LOS COMENTARIOS (Anatomía de los prescindibles)



"Para M, la chica que esta noche necesita de un sueño feliz. Al final de la tristeza se llega al cielo azul"


Hoy he visto un documental de niños mendigos
que viven y mueren en Moscú.
Sobran los comentarios
y las palabras,
sobran los jerarcas del Kremlin,
sobra la sociedad capitalista
y los escaparates de Gucci
en el umbral de la plaza roja,
sobran los cuervos
que anidan en la sonrisa de un niño,
sobra la luna confidente de los lobos,
sobran los tanques y los planes quinquenales,
y el Gulag dormido de Siberia,
sobran los héroes de la revolución,
sobra la muerte, la desesperación,
sobra el vodka clandestino
que amortigua el alarido de Sergei,
sobra el invierno, y el pegamento inhalado,
sobran los números,
Natascha jamás cumplirá los dieciséis…

domingo, 20 de abril de 2008

Mi cáscara de nuez




Estoy leyendo un cuento de Cortázar. Y siempre que leo a Cortázar me voy empequeñeciendo a cada renglón, a cada metáfora que habita triste en los márgenes de la página. Pasan treinta minutos y soy del tamaño de una cáscara de nuez, ínfimo, desguarnecido, vulnerable ante tanto talento ajeno. Y además de miniaturizarme, me entran ganas de marcharme a desandar los senderos hermosos de su prosa, a desenterrar un tesoro en el metro de París, o a secuestrar un “cronopio” y rascar su barriga con forma de violonchelo…
Me estoy marchando. Perdonad mis malos modales, mi pésima educación, tan tranquilo lo digo, ahí os dejo rodeados de bruma de cartón piedra. Os abandono. Apagad las luces cuando salgáis, que nunca se sabe quién puede entrar sin mi permiso, y construir un palacio con los libros de Julio Cortázar en el epicentro poético de mi habitación…