No nos compliquemos.
Y si a él
le gusta el rock and roll
y volver borracho
por entre las sendas
que conducen a ninguna parte….?
Y si lejos de la plegaria
o
del mausoleo que arde silencioso
a él tan solo
le apetezca tararear una de Dylan
y olvidarse de la tos epistemológica
que se le anida
de pájaros torcidos la garganta…
las estrellas huelen a vísceras
en su vieja carnicería
donde cuelgan soles y tendones
de ganchos
oxidados
y él pinta una noche vacía
a la que acuden criaturas
que sueñan con la llamarada final…
un traspiés, su vértigo, nuestra rabia
caminando sobre las aguas
y cobra un subsidio de desempleo
cuando
el diluvio
cuando la nada y el torbellino follaban
semidormidos
sobre la cuenca milenaria de sus manos…
y se gana la vida reescribiendo
su historia
en los semáforos
un vaso de plástico, unas zapatillas de fieltro amarillo, unos guantes negros
agujereados,
unas monedas
para el hacedor del universo…





