martes, 29 de enero de 2013

outsiders

Fotografía de Eikoh Hosoe


fuera de la zona de confort no hay teorías ni triángulos isósceles
ni siquiera instrucciones en cuatro idiomas de cómo hacer el amor con trajes de nylon una noche de luna llena
fuera de la zona de confort se respira se sueña y se fornica
como en un mural de Diego Rivera
danzando alrededor del fuego y la demencia de las flores
no hay un coche alemán ni una casa acristalada en el skyline
fuera de la zona de confort no hay seguridad jurídica     
en los besos que transmiten la malaria
fuera de la zona de confort una película situacionista
es proyectada en una pared en blanco
donde sólo se oye constantemente
“nosotros organizaremos la detonación”
fuera de la zona de confort
Demóstenes medita en el centro mismo de las cosas
cuando termina
se saca una a una las piedras de la boca  
y se caga en la metafísica con todas sus fuerzas…
fuera de la zona de confort
los días tienen perros que no conocen el hambre          
fuera de la zona de confort                      
unos desconocidos
interrumpen el sermón dominical
y proclaman
la soberanía hermosa y redonda
del otro lado de los espejos…
     

martes, 22 de enero de 2013

la turbulencia del agua detenida

Fotografía de Eikoh Hosoe.


la ropa limpia que traemos
doblada entre las manos
cuando venimos
del sueño
eso nos falta

traemos los ojos rojos del cloro
de las piscinas de la infancia
donde nadábamos  
acuestas con nuestras primeras erecciones 
pero
a cada semana que pasa
se nos olvida nadar
en la presunta tibieza del agua
que abrasa la piel de las mujeres  

lo que nos falta
es la mirada del perro lazarillo
para aceptar las cosas tal y como son
o la caricia del taxidermista
para desvestir los leotardos de un inverno salvaje
que se muere constipado
en el deshielo

así tan poca cosa
crisálidas de indigencia
somos en las manos rugosas
que estrangulan el campo     
lo que nos sobre o lo que tal vez nos falte
sea  
la cojera atávica de las palabras…

martes, 25 de diciembre de 2012

niebla

Fotografía de Daido Moriyama.


dicen que
dentro de un verso con niebla
cabe prácticamente cualquier cosa   

allí vislumbré
la ceremonia
del pájaro desvirgando el aire
y nunca volví a ser el mismo

es relativamente fácil
no volver de ese lugar
es relativamente estúpido
apaciguar
las tendencias suicidas
de la escala cromática cuando todo lo que hay es niebla
  
yo no creo que volviese
de ese lugar
sigo allí
mendigando
     mi
          hambre y mi sudor  
por esos pasillos vacíos
donde la madre de la poesía
aprieta la mano de una vieja partera
y después
comienza a gritar…     


miércoles, 12 de diciembre de 2012

la primera luz

Fotografía de Daido Moriyama.


es un pez
que brilla
en el lago
no temas
el agua es su sudario
oscuro silo
donde se muerde los cartílagos
su hambre

le dices a la muerte que se olvide
de ti
la misericordia
se va quemando silenciosa en el umbral de los túneles 

hay un cuchillo alojado
en
cada respiración sumaria del invierno
y la calma
se traviste en un gato        
por cada letra que pintas con su cola
el grito
decidido del que no nace
en esta Persépolis del llanto      

bendita seas muchacha
de los alborotos amargos
ven y arrienda tu sexo
al fulgor de unos pocos arcángeles         
ven y orina
en el río desbordado
unos viejos socráticos
te acarician los cabellos
te auscultan        
no hay duda
tienes los relojes incendiándote las prisas…

miércoles, 28 de noviembre de 2012

instrucciones para una aspiradora

                                            Fotografía de Robert Mapplethorpe.


cinco lenguas muertas
cinco maneras
de clavarse
un tenedor
en las costillas
jornaleras del hambre

las instrucciones de una aspiradora
es la metaliteratura cuajada
de violetas y sapos
de las corporaciones empresariales
off / on los botones
que no niegan el hálito
sucio de los ángeles

la ciudad-aspirador es un bikini desteñido
de una bailarina de streptease
un cólico nefrítico
coloreado con rotuladores  
el asma helado de una parturienta
que niega la condición de refugiado a su bebé   

dentro de la aspiradora
vive un muerto que cuenta los días que faltan
para la tierra
prometida
y restañar la circuncisión marina de los árboles 
dentro de la aspiradora
también
pide limosna un loco
o muchachas de secundaria
se masturban
leyendo al Marques de Sade en una computadora     
donde el polvo se amontona
en el rojo tejado de Job
entre las tejas
llora la leica de Robert Capa
 
las orugas se odian
polizonas en la panza caliente de una hiena mecánica
que a su vez sueña
carnívora con el mismo muerto
que a la tierra
ladra
como asqueado o fagocitado por el alarido de un “castrati”
como si
dios
tratase de hablar en finés
y sólo supiese decir “kusanalla”…

  

miércoles, 31 de octubre de 2012

japoneses

Fotografía de Masao Yamamoto.


hay manchas de café en el suelo
pañuelos de papel y un preservativo
la afasia roja de unos zapatos de tacón 
una mosca
posada en la lámpara
sueña con un francotirador       
la ropa   
doblada escrupulosamente
sobre una silla
respira vacía
lenta y desacompasada al sudor de las palabras  
ajena a la digresión violenta de una fuga
ensimismada
en la contemplación de los cuerpos
que yacen sobre la cama
el paisaje y la belleza celeste del cuchillo
agrietando
el espejo
y la angustia de quererse encerrar en
la piel del otro  
hasta el fin de los días
afuera
el diluvio moja los sismógrafos de Tokyo
pongamos que el piso treinta y tres de un hotel
pongamos
que el amor
ese pájaro neurótico
que se limpia las alas una y otra vez….

martes, 9 de octubre de 2012

vecindarios de hambre y poesía

Fotografía de Saul Leiter


La metáfora de Borges
malvive
en un sórdido edificio de apartamentos:
peleas conyugales
la mantequilla que cesa láctea y peligrosa
en sartenes calcinadas 
camas de hierro
que no dejan de parir orgasmos
que como pompas de jabón
salen por las ventanas

allí es  donde ella al menos debería
poner sus huevos
en ese triángulo isósceles
que forman
los gatos
cuando deciden
copularse  
bajo el cielo gris marengo
y suena Tom Waits en el
único piso de la entreplanta
Suzie Marlango
fuma demasiado
él lo sabe
y por eso
la silencia para siempre
con un poema
y un leve espasmo
al acariciar su coño sentimental y pielroja

Los pájaros muerden de hambre
las manos de ancianas
que se olvidan de resguardar
el portero no saldrá jamás en su ayuda
allí es donde debería de prolongar
su idilio con el muerto de cada día
la metáfora que regenta
los negocios de venta al por mayor
lejos del patio claro y la clepsidra
la metáfora
mugrienta y feliz deshilachándose
el caro vestido de señorita bien
con las verjas de un jardín abandonado  
los pederastas
levantándole las faldas
la policía la lleva detenida
una y otra vez
¿patio y clepsidra dices? No hay agua
bajo la vértebra
enferma de la rima     
los desesperados
tienen un sexto sentido para la poesía
y aman
la bomba salvaje
que se adosa la primavera en sus luminosas entrepiernas   
y mientras... nadie barre las sombras
del edificio
nadie pone en hora la tristeza mojada de los utensilios  
            
Vendrán más metáforas:
las prístinas de Octavio Paz
que anhelan la charca donde abrevan
las bestias rojas
o las de Luis Rosales
que apuntalan
edificios viejísimos
de una ciudad que no existe
vendrán muchas más
claro que vendrán
vendrán a poner su cabeza
en los pasos a nivel
saldrán como viejas desnudas a las calles 
a sudar y delinquir en las verdulerías      
hay sitio para todas
allí
donde los desesperados
juegan a las cartas
en el mal iluminado rellano de las escaleras…