jueves, 30 de diciembre de 2010

llamadme romántico pero...

(miedo a que se los lleven de nuestras vidas)

Y si nos quitan los libros? A donde coño irá a parar esa manera implícita de conspirar con tu librero? Resérvame “una temporada en el infierno” de esa edición de Buenos Aires, o tráeme ese raro de Gombrowicz, no tardes mucho, no creo que aguante una semana más. Una dosis de belleza sectaria que se come tu propia sombra.

Un sábado por la mañana sales de casa con la firme intención de aprovisionarte de libros para el invierno que se te viene encima. Primero ellos, ya habrá tiempo para unas cervezas. Unas veces, los compras feos, ajados, manchados, algunos albergan cartas de amor o notas de suicidio, otras veces nuevos, pulcros, con olor al pegamento que inhalas en tus insomnios, ásperos o tersos como una mañana roja de legañas y amor…

Y si nos los quitan? Y si ya no más desperezos entre ellos y el hueco dejado por las lágrimas? Y si arden las librerías en tus sueños? Y si ya no hay más amaneceres en los que con tu mano derecha sostienes precario la metafísica de la palabra y con la izquierda acaricias el sexo fascinante de una mujer?

viernes, 24 de diciembre de 2010

ese lugar

Fotografía de Robert Doisneau.

Para ella que ama a la Pizarnik.


un día sales a la calle y no hay nadie.

caminas solo

lloras solo

digieres las flores azules solo

escribes en el reverso de la incomprensión

direcciones de gente que no existe

(a veces la muerte)

caminas y la frutería callada,

tuerces la esquina

y el panadero no está en el reino enmohecido de la harina,

atraviesas el parque y los columpios fagocitan

los restos de niños invisibles.

siempre de fondo oyendo

el caudal sereno de la vida

acariciándote,

agua limpia goteando el “samsara”

que te conduce a las afueras de la ciudad,

allí donde la hierba para siempre

alli donde las piedras y la casa desnuda

alli donde la lluvia septentrional…

jueves, 16 de diciembre de 2010

ruido

Fotografía de Masao Yamamoto.

y si sabes que los gatos ruidosos del corazón?

y si guardas bajo la hojarasca la mentira

que nos hace libres?

es un demiurgo triste y pequeñito

el que transmuta lo cotidiano

en la piel y la saliva,

en la metáfora de la niña de ojos azules

que mira bajo su cama

y consuela al muñeco sin cabeza…

la rebelión se abre paso

por entre la sangre cosechada,

adentro

los maullidos del amor…


viernes, 10 de diciembre de 2010

en plena calle

Masao Yamamoto "A box of Ku"


hoy una sonrisa

a las ocho de la mañana

reaviva la panadería en llamas alojada en mi respiración. un gesto te puede salvar, una mínima comunión con los seres que atraviesan las calles tan perdidos como tú. un habla manchado de flores insalubres, el regocijo del aguardiente y el sudor, y la brisa …

si me sigues sonriendo así, (me fascina)

saldré corriendo paralelo al amanecer,

con ansias

de hacérmelo con las palabras bajo la lluvia,

les hablaré a mis zapatos

de la escandalosa doble vida

de todos mis poemas…

jueves, 2 de diciembre de 2010

manos que buscan

otra mujer de esas que sueña Vettriano...


traigo las manos manchadas

de plastilina

las traigo involucradas en tu sexo.

Negocios turbios. un tipo de asuntos internos

en un coche negro

y unos donuts podridos en la guantera.

Siempre es lo mismo, apenas

un repunte del odio en la ciudad.

Y tal vez te traigo

música

té hirviendo en los bolsillos

ramas cosidas al viento

una fragua donde los caracoles

cesan melodramáticos.

Ayer me descubrí prometeo

encadenado

a un otoño

a una lenta represalia…

y por qué no lamer los delfines varados de tu playa?


jueves, 25 de noviembre de 2010

mi patria, las minúsculas...

(otra vez Van Gogh haciendo magia)

cuando salgo de los límites de mi sombra

cabalgo perros vagabundos

que se pierden

en el horizonte.

allí llegaremos sembrando odios

que nos callamos.

una crisis de absurdidad.

un arcángel llegado del mas acá

pisotea un cigarrillo mal apagado.

las mariposas ciegas

que solo sirven para encalar

las paredes agujereadas del viento.

hacia allí caminamos. sin techo

un hálito de intemperie.

vamos callando odios.

en esa cabina abandonada

suena sin parar el teléfono

desde el primer día soleado

del mundo…

viernes, 19 de noviembre de 2010

"episodios extraños de canibalismo galáctico"

(Volví a Rimbaud, volví por los viejos caminos. Otra vez hasta el cuello de mierda y de belleza)
te muerdo. déjame hacerlo lento y suave. me muerdo mi propia desnudez, pequeñito, apenas un ratón ante tu desarraigo azul. y como tal, el devaneo metálico de nuestro transiberiano que surca la estepa infinita. vagón 0002. una cama, un grifo mal cerrado, una gota que resbala por nuestros alaridos. un neceser, espuma de afeitar y unas tijeras de manicura. la lluvia suplica compañía en lo ignoto de tu sexo. tienen hambre de revancha nuestras lenguas que mastican las piedras caídas de los árboles (Demóstenes domesticando al dragón)

nuestra piel es un sintagma desprovisto de respuestas, donde dice “átame la lujuria” debe leerse “te quedan dos mil quinientos kilómetros para morderme la nostalgia”. la reserva pagada al contado. amantes desnudos que no se dicen. polizones que se contagian el vacilo del amor en un vagón de tercera. déjame morderte, después de los besos habrá tiempo para el saqueo y la ley de tierra quemada.
en el país de la provisionalidad te leo a Rimbaud, mientras
cogidos de la mano,
nos vamos hundiendo en el silencio