miércoles, 27 de agosto de 2008

Anoche soñé con enjambres de lluvia

CORTÁZAR-EL APLASTAMIENTO DE LAS GOTAS.

Cada vez que escribo una palabra,

un pobre verso desnudo,

te plagio maestro...

viernes, 22 de agosto de 2008

FRAGMENTOS


Fragmentos. Mi vida es un paréntesis, un resplandor de rebeldía entre dos nadas, un “coitus interruptus” en medio de ninguna parte. No puedo ofreceros otra cosa que fragmentos. Fragmentos de un poema que tiene sus años, sucio y lustroso al mismo tiempo. Un poema que jamás me delatará, reinventándose, centrifungándose, volviéndose loco con el tacto de unos dedos que rezuman lujuria. A estas alturas, necesito de vosotros, QUE SOBREVOLAIS MI LLANURA CLANDESTINA.

" Para todos los que me leeis"
(...
Relincho loco y enamorado
en el mismo pozo
donde se ha arrojado la luna,
entre vidrios y pétalos rotos.
Debiste hacer caso a la gente
cuando trataron de disuadirte,
la vida con un humilde tramoyista del verso
conlleva sacrificios.
La realidad jamás nos cogerá vivos,
lo mejor será morir soñando.
Como en una vieja película francesa
que acaba con un beso en el mar,
esperaré el tiroteo
agazapado entre las flores,
robando versos a la intemperie.
La escena final
tendrá sangre y poesía,
y el vuelo expresionista de un gorrión
dibujará el aullido seco de tu deseo...)

martes, 19 de agosto de 2008

Ni uno más ni uno menos

23 canciones y un Jumbo despega repleto pasajeros.
La noche, las estrellas y un circo luminoso
debajo de la higuera.
23 palabras que se adormecen
por los efectos intravenosos del Vodka
jugueteando entre la nieve.
23 dudas
antes de darte un beso.
23 oraciones sin un dios
al que conectar el polígrafo
bajo las uñas de cristal.
La noche, las estrellas y un circo luminoso
debajo de la higuera.
23 gotas de lluvia
y un jumbo repleto de japoneses que agujerea las nubes.
Con la última turbulencia, un pasajero
sufre una combustión espontánea
(ocupaba el asiento número 23).
El relente que viaja con los pájaros
desconoce el protocolo de incendios.
23 versos que se van comiendo por los pies
a una noche negra de puntos suspensivos...

miércoles, 13 de agosto de 2008

CORTO Y CAMBIO


DELTA

Necesito silencio para poder seguir escribiendo,
es imprescindible la escritura y su tersa violencia.
Corto las comunicaciones con la Tierra.
Al otro lado se oye la tersa epidermis de la nada.
La estridencia es
la que mutila el significado del poema.
Y así no llegaré muy lejos,
con un poema inconcluso,
que gravita heroico y demente
por los conductos del aire acondicionado.
No lo olvides, no soy un poeta,
soy un impostor que plagia a Cortázar
en los patios vecinales de la estratosfera.
Todo está dicho. No hay nada nuevo
bajo el universo.
No queda una sólo lingüística por inventar,
no existe una renacida Babilonia por asolar...

miércoles, 6 de agosto de 2008

ÚLTIMO ALTERCADO


Allí donde no llegan las palabras
y solo malviven los ensueños,
nos quedan migajas de amor y de sexo,
para tratar de decir lo innombrable.
Dedícate a reventar el costado de la incomunicación
a base de tiernos derechazos
con forma de beso.
Cuando despiertes noqueado
en el cuadrilátero vacío,
no te molestes
en buscar su mirada entre el público,
ella nunca pudo soportar
la agónica levedad
de los perdedores...

miércoles, 30 de julio de 2008

La noche que descubrí a Tom Waits

" Para Laura, por abrir una ventana más"

La noche que descubrí un disco de Tom Waits hacía frío,
y las estrellas, ebrias y con ganas de bronca,
se increpaban unas a otras.
Crema de cacahuete,
a eso es lo que olía
en los alrededores de la conciencia (...)
“ Beautiful maladies” se abre inverosímil
como una naranja violada por la primavera,
ya está sonando la primera canción. Ponte cómodo.
Un dios vestido
de pordiosero te dará la bienvenida,
y con cada uno de sus acordes
te regala un pedazo de infierno deslumbrante.
Suenan tambores en la lejanía. Inminencias de guerra.
El devenir de unos sonidos
que se mueren antes de nacer,
harapientos paraísos sin habitar,
y la caja de resonancia que vomita
benzedrina y soledad. Los tambores se acercan
y el bueno de Tom
te espera en el fondo de cada callejón
fumando despacio en las sombras.
Estás perdido.
Ahora a quién recurrirás cuando no haya
suficiente belleza para todos. Queda una última canción.
Es insoportablemente hermosa la pradera
vacía un instante antes de la batalla.
Tom se calla.
Salta la pista en el reproductor. Silencio.
La música se vuela triste. Los tambores más y más cerca.
Pom pom, pom pom. Pom pom, pom, pom.
Los tambores revientan los tímpanos de la noche.
En el horizonte asoman cherokees salvajes
y ya le han puesto precio a tu cabellera.
“Beautiful maladies” se cierra inverosímil
como una tortuga en la oscuridad...

lunes, 28 de julio de 2008

Teletipo de agencia


En la televisión decían que Radovan Karadzic era psiquiatra.
Doctor ¿Como prescindir de la locura en sus viejos libros
de la facultad? ¿Ellos son los locos? Preguntad a los milicianos
que muerden las paredes del manicomio.
Seguía la noticia: Vivía en Belgrado retirado. Además de político y genocida, era poeta.
De “Carnicero de los Balcanes” a homeópata jubilado.
Un homeópata de barbas blancas
que sigue soñando con su limpieza étnica
como leitmotiv de toda la basura que amontona en un verso.
¿Poeta? Los kalashnikov no dejan oír
los lamentos de los muertos
perdidos para siempre en la hojarasca del vértigo.
¿Poeta? Los perros ciegos del tiempo
traen manchados los hocicos de sangre.
¿Poeta? Por cada mercado abarrotado de gente
un francotirador apostado de espaldas al mar.
Hay un poema triste
que él nunca se atreverá a escribir.
Es el poema de las fosas comunes,
de los casquillos de bala,
de los asesinados y la tierra prematura,
de la furia y los huérfanos.
El poema del odio y de las hienas que se comen a sus crías,
el poema que ensucia,
el poema de la lejía y de las viudas
decoloradas con el paso del tiempo,
el poema de los pájaros mutilados
que olvidaron surcar
los cielos de Sarajevo...