viernes, 4 de julio de 2008

DOS MANERAS DE CONTAR UNA HISTORIA


1) Hoy me he encontrado un gorrión pequeñito. Caído de un nido que solo existía en su imaginación. Temblaba de frío, me lo dijeron sus plumas. Esperaba a su madre enredada en un sueño de aire sucio. Una madre cautiva en el bolsillo de un personaje de Beckett, y con las alas atrofiadas por el discurrir ficticio de las olas. Así que mejor no esperar a nada ni a nadie.
Lo llevé a casa para decidir que hacer. Allí mi gato no le quitaba ojo. Pero por una vez, y sin que sirva de precedente, se abstuvo de la fiereza, y optó por la compasión. Saborearía su carne joven en otra ocasión que el destino decidiera juntarlos.
El gorrión tenía muy pocas posibilidades. Así que actúe rápido, le di un poco de agua, y lo llevé a un pequeño campo de trigo muy cerca de mi jardín. Allí lo dejé en un suelo repleto de insectos que pedían ser devorados. Anochecía (…)
Unas horas después, mientras escuchaba música, y soñaba en tierra de nadie con pájaros en blanco y negro, de pronto lo vi todo claro. Podía estar tranquilo. Ahí afuera en la oscuridad de un descampado, se estaba consumando el milagro de un pájaro perdido caminando sobre las aguas transparentes de la ilusión. No había duda, se salvaba. Me importó una mierda las estadísticas y su séquito de probabilidades. En el sótano de un descampado cualquiera crecía y crecía un laberinto de lombrices ciegas de felicidad…


2) de la “insoportable levedad” de un pájaro
(otro haiku tramposo)

Un pájaro malherido
entre tus manos.
Sus leves latidos
afinan el mecanismo de tus lágrimas…

4 comentarios:

Rémora dijo...

Precioso post.
Me has emocionado y te aseguro que no es una cosa que me suceda todos los días

una vida lo que un sol dijo...

guau!

La cónica dijo...

Qué belleza, ambas. Qué regalo.

Roberto dijo...

Muchas gracias a los tres! de verdad, un placer que me leais...

no estoy seguro cual será el destino real de "mi " pequeño pájaro...pero a veces le puedo escuchar revolotear por mi imaginación.

un abrazo