sábado, 24 de mayo de 2008

DOS PALABRAS

ES FÁCIL. Casi todo el mundo puede hacerlo. Relájate, inspira una pequeña dosis de oxígeno que más tarde te pueda faltar. Ya habrá tiempo para los disturbios y las pelotas de goma. Lo más importante es que tus labios quieran comulgar devotos con esa sinrazón y acierten a pronunciar las dos palabras. Una “ventana indiscreta” se encenderá en la noche insomne de tu interlocutor, o tal vez no. Pero no adelantemos acontecimientos.
Vuelve a coger aire. Clava tu mirada en un punto fijo del espacio, preferiblemente evita el vacío y céntrate en sus ojos. Aprieta tus labios y dilo con naturalidad: Te quiero…
Después, siempre acontece un silencio antiguo que dura una eternidad. El silencio da paso a leves sonidos que vienen exhaustos de una lejanía común. Tus avenidas que van a morir a plazitas que a ella la circundan, se llenan de agitadores profesionales, barricadas, canciones revolucionarias, ambulancias que cruzan con estrépito. Carreras de un lado para otro. La tarde se enciende entre gases lacrimógenos y monóxido de carbono. Ni rastro de la policía.
El metraje de vuestras vidas se ensancha, los fotogramas se aceleran y se tornan invisibles. Los colores se quedan huérfanos de perspectiva, el gris se traviste en negro, el amarillo suplanta al “burdeos” de su falda recién estrenada. La escala cromática echada a perder en la revuelta indiscriminada que asola vuestras calles.
Ya es tarde para mirar atrás y arrepentirse.Un puñado de sílabas que viran al origen de las cosas. Dos palabras y una hermosa mentira disfrazada de verdad…

3 comentarios:

La cónica dijo...

Dos palabras poderosas, capaces de revolucionar el mapa del más pintado. Dos palabras que parpadean mirándote a los ojos desde la ventana.
Dos palabras que atraviesan el cristal.
Heridas en mil reyertas, dos palabras.
Vivas aún, incomprensiblemente.
Vivas. Aunque escondan una mentira
se agarran a la vida con los dientes.

Muy bien

Roberto dijo...

¿ De donde vendrá ese miedo tan arraigado que nos impide muchas veces pronunciarla?...
Son un placer tus comentarios. No te canses de visitar mi blog(jeje).

ciao

La cónica dijo...

creo que no me cansaré