martes, 25 de marzo de 2008

La guarida de los versos

Este es mi pequeña guarida donde sobreviviré a pequeñas bocanadas de libertad. Me estreno con un poema en el que juro lealtad eterna a todos los poetas que me han enseñado a creer por encima de todo en la poesía. Nos veremos muy pronto entre la oscuridad de este agujero poético...

Mis viejos y pequeños poetas.
Apilados, apretados, constreñidos en la epidermis solitaria de mis estanterías.
Un antiguo sol los maldice a todos y a ninguno.
Sordomudos se postran
con sus cajitas de mil truenos en la orilla de un río sin nombre.
El Eco les divierte un rato,
hasta que se cansan y hostigan
a las palabras con cuchillos de dulzura.
Breves, espumosos, infinitos,
no -natos, calcinados, incendiados,
santos que roban bizcochos y mescalina
en la despensa violenta de los días.
Poetas constreñidos en sus libros,
apilados, apretados,
codo con codo, beso con beso unos con otros.
Legisladores de la belleza, legislan
tumultuosos entre las flores que nacen
en las letrinas,
En el preámbulo de su norma fundamental
habrá cientos de albatros, anclas y olas,
rayuelas olvidadas en la arena,
la turbulenta belleza del mar.
Mis queridos poetas. Apilados, constreñidos, apretados
en la fría inmensidad de la palabra “Nunca”…

4 comentarios:

Santiago Redondo Vega dijo...

Encantado Roberto de pasar por tus letras, por tu blog nuevecito, por tu guarida de versos. De las bibliotecas de los poetas favoritos nacen los versos, intimistas y oníricos, de las voces sinceras que conocen la poesía desde dentro. Detrás de un poeta siempre hubo un lector de poesía, y viceversa.

Acomódate en tu blog, sueña tus poemas y envíalos al éter de los sueños puros. Siempre habrá alguien que te lea los versos, que te robe sus horas, que decante tus pensamientos.

La poesía no existe, ni los poetas siquiera, existen acaso los lectores de versos. Como tú y tu biblioteca, como tu guarida de versos.

Un abrazo.

Santiago.

La cónica dijo...

Soy una amante promiscua de los poetas. Me voy a la cama cada noche con uno. No todos me conmueven igual. Me acarician con versos sencillamente sublimes y sencillos. A veces me entretiene una estrofa casi dormida y no entiendo qué he hecho para merecer tanta poesía.

Te leo desde el principio.

Besos

Roberto dijo...

te hablé de mi moleskine verdad? pues este post tuyo va directamente a ella...Ya era hora que los poetas tuviesemos éxito con las mujeres...jeje

yo tambien te leo desde el principio...un beso

Ana Muela Sopeña dijo...

Un blog fantástico, Roberto.

He leído varios poemas tuyos y la verdad...tus versos son deliciosamente mágicos, intimistas, originales y certeros.

Un beso