Fotografía de Alberto García-Alix
para los que estuvieron en la "azotea legendaria" (Barcelona) un sábado de enero...
ayer respiramos azotea
con los pulmones manchados
de poesía
ayer
supimos que
los cocodrilos vienen a dormir a los tejados
de la ciudad
cuando llega la noche
ayer bebimos
mucho
desechamos los cuentos de hadas
dijimos tonterías y nos besamos
ayer
también
buscamos el amor
y descubrimos que fluye intermitente
por la médula espinal del edificio
hasta las baldosas de la azotea,
en un discurrir de alarido y saliva,
un circuito cerrado
ajeno a nuestra hacinada subjetividad…
cópula lenta de los días.
ayer hubo galerna
en contra de la predicción
en contra de todo
galerna
de esa
que te sabe como dios
cuando metes la cuchara
en la última forma de resistencia
y sabes que esos momentos no vuelven
y tienes miedo
pero no estás solo…están ellos que también tienen miedo
llegamos lejos
desandando los caminos del alambre
detrás de los pájaros
y el ozono en sudarios dentro de las nubes.
Lamíamos el cielo
y la contradicción de los hombres-bala que bajan
feroces en ascensores a la calle
cuando alguien dijo
algo de Miles Davis
y reían al otro lado de la ventana
comprendimos por un segundo
la realidad
eso es al menos lo que se suele decir
en todos los malditos poemas…
Pero no estábamos solos,
había una muchedumbre de rostros
deseando de ser amados..





