domingo, 4 de diciembre de 2011

agujas para calmar al dragón

Fotografía de Francesca Woodman.

mi lápiz
revierte el silencio
sobre la ciudad
ahora que la lluvia grita 

una mariposa de poliéster
revolotea
entre las palabras     
y el humo

Otro anochecer. Otra ruta 66. 
un libro de Carver
          o
una aguja hipodérmica
con una ínfima dosis de poesía                 
donde no caben los sexos
ni la vértebra salpicada de rocío
ni los brazos lisiados de amor
ni las pieles que dicen    
no

y ahora       
es cuando
la ternura de las piedras
acaricia muertos
que aún no han nacido

le dicen olvido
a la ineficacia del tiempo
cuando queda huérfano
el dolor… 


17 comentarios:

VivianS dijo...

¡Qué poesía hermosa! Siempre me identifico con un verso en especial, con un instante, con algunos de tus desgarros, pero acá no hay lugar para la selección; me encanta.
Besos

Noelia Palma dijo...

le voy a pasar tu blog a un amigo que sé que le vas a encantar... y viceversa... ya verás--

del poema nada, si sos terrible
y la foto, ay, es la mejor foto de mi Francesca

Reina dijo...

El lápiz del poeta es lo único que puede revertir el silencio cuando queda huérfano el amor....

Ok Jared dijo...

upa, este tipo es un genio..

Ok Jared dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
Sarco Lange dijo...

Soy el amigo de Noelia, me ha dado tu blog para que lo viera, y créeme, escuche cosas...

Abrz.

Lila Biscia dijo...

vos sos un dragón, roberto, lleno de fuego y poesía que sale de tu boca, de tus manos... y lo atraviesan todo.
te leí cosas increibles que me dejaron impactada, pero este poema... uffff... es infinito.
leerlo es ver tu lapiz revirtiendo el silencio y el tiempo.

miles de besos y abrazos.

Tu hermana, Bea. dijo...

Es genial, Rober. Un beso

JOAN dijo...

Grandes tesoros los que he encontrado topezando ahora en tu blog, de verdad! Pasaré por aquí a menudo, a subirme a esta realidad paralela que nos regalas con poesia!

Si quieres, tienes la puertas abiertas de mi Taller de Somnis, para que te pases cuando quieras!


Un abrazo!

aina dijo...

Muy bueno, me ha encantado sobremanera esta estrofa:

"una aguja hipodérmica
con una ínfima dosis de poesía
donde no caben los sexos
ni la vértebra salpicada de rocío
ni los brazos lisiados de amor
ni las pieles que dicen no"

Estoy por aprendérmela de memoria.

Noriako Agashashi dijo...

¡¡Quedé maravilla de Poesía!! Me encantó. Como siempre, excelente escrito ;D!

Sencillamente, Fascinante!

Lucina dijo...

tu lápiz se oye a diez mil kilómetros... desdibujando cada una de las fronteras posibles.

Un beso Poeta

eMiLiA dijo...

Quiero una aguja de esas...

Ando de pocas palabras, ja.

Abrazo!

Laura dijo...

Muertos que aun no han nacido. ¿Sabes cuántas vueltas le doy yo a esa idea? Es como la ternura de las piedras. Parecen paradojas y son realidades como puños (que tú nos haces ver con tu extraña clarividencia).

Un abrazo.

NoSurrender dijo...

cuando queda huérfano el dolor es donde nos encontramos. Siempre dando vueltas alrededor del mismo sexo, con la ruta 66 en la cabeza y unos ojos en el horizonte.

Salud!

Sarco Lange dijo...

Releo este poema y me siento como adentro de un Ford del 56 y en una inefable borrachera.

Sarco Lange dijo...

Socio, aplique no una ínfima, sino una grosera dosis de poesía directa a la vena de la razón.