sábado, 27 de marzo de 2010

Variaciones a la muerte de Robert Lowell

Morirte en el asiento de atrás de un taxi entre la calle 48 con la 55. El taxista no tiene nada que decirte, el taxímetro discrepa de la realidad y le va mordiendo los tobillos a las hienas de las cuatro de la tarde, a la geografía rupestre del asfalto, a todos esos vados metropolitanos tan hostiles.

Morirte en Nueva York un día de primavera. Morirte en una ciudad donde los ejecutivos hacen sopas de letras con las cartas de amor de los vagabundos, tiene su gracia. Calles y más calles. Y al taxímetro le importa una mierda tu viaje astral. No podías morirte en otro sitio.

El tráfico está imposible y un tal Dylan (sentado en el futuro) suena en la radio un tanto displicente, sin apenas ganas de llamar a esas puertas del cielo tan concurridas.

Robert Lowell tengo tu epitafio,
Incesante el amarillo del poema un segundo antes de cesar…

10 comentarios:

MaLena Ezcurra dijo...

Morirse en New York no debe ser cosas fácil, ante tanta luz enardecida.


Tus palabras son una bella caricia para el alma.


Te abrazo largamente.


MaLena.

Espérame en Siberia dijo...

Morirse en un taxi de Nueva York a plena primavera y en domingo debe ser una verdadera epopeya.

Miles de besos, encanto. Y mis mejores vibras.

MartinAngelair dijo...

Escribes con el amarillo,...


...con el color del gato,

...y de una forma,...que es imposible.





Me encantó esta entrada.



B.N.C.R.
Besos.

Aire dijo...

Como siempre, me dejas ronroneando las palabras, hoy doy vueltas y vueltas a "Morirte en una ciudad donde los ejecutivos hacen sopas de letras con las cartas de amor de los vagabundos, tiene su gracia." y pienso en mi posible viaje a la city de este verano

Vagamundo dijo...

Pura literatura en sopa de miles de primaveras. En las puertas del cielo, dicen que han puesto unas puertas electrónicas, automáticas, y que nuestro badge yace esperándonos ya en el casillero de la celeste recepción.

MartinAngelair dijo...

Perdona,...


...quise escribir Dylan, y marqué gato.




Qué rabia me da que no sepamos leerte como mereces.





Beso.

Noviembre dijo...

No podías hacerlo de otra forma... ¿verdad?

Me gusta, me gusta.

Irene Olmo dijo...

No se como lo haces, pero cuando leo tus textos, me traslado al mundo que has creado: de repente me encuentro en la parte trasera de un taxi...
Haces fácil algo realmente dificil: meterte directamente en la mente del lector envolviéndolo y haciendo que se olvide del resto del mundo ;)

NoSurrender dijo...

Siempre es mejor que morir en Las Vegas, compañero :)

Javier Cuenca dijo...

Felicitaciones
Muy interesante la entrada y todo el blog.